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L'OPINIONE

   

Hacia un proyecto de convergencia cosmopolita

No. 113 - 16 Febrero 2010

 

Verso un progetto di convergenza cosmopolita

No. 113 - 16 Febbraio 2010

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Cosmopolitanismo desde las dos extremidades: una conversación sobre teoría y práctica.

1) Los filósofos políticos están una vez más subrayando la necesidad de preveder derechos a los extranjeros, refugidados, inmigrantes y otros. Al mismo tiempo, en muchos países europeos fuerzas conservadores están venciendo las elecciones, a menuda porque migración genera inseguridad. ¿Es posible satisfacer los requisitos de una decente comunidad política manteniendo un consenso popular (y electoral)?

BENHABIB : Una cosa por la que he luchado con mis recientes trabajos es si hay una posición sostenible entre fronteras abiertas, de un lado, y la nación de soberanidad del otro. La posición de fronteras abiertas - no restricciones al movimiento de los seres humanos - es la posición moralmente más aceptable, es muy difícil negar a los seres humanos el derecho fundamental a la libre circulación: éste es una de las libertades fundamentales. Hay quien sostiene: si no hay rivendicaciones intrínsecas defendibles de mantener y si no se puede negar el derecho de circulación, entonces ¿porqué no deberías defender una posición de apertura de las fronteras? No estoy de acuerdo y el motivo es porque estoy interesado a los derechos de las comunidades democráticas a la auto-determinación.

Creo que las democracias necesitan linderos, no fronteras. Existe una diferencia. Los linderos son limitaciones, los confines pueden ser porosos, flexibles: pueden permitir a las personas entrar y salir. El motivo por el cual Ud. necesita lnderos en la democracia es porque es necesario tener confines de representación. Es necesario conocer cual entidad es democrática y quien es responsable. Ahora, tales lílmites pueden ser regulados. No hay alguna razón para identificar los confines con las fronteras de un Estado. Las comunidades pueden conglomerar, se unen en forma diversa. Para satisfacer el requisito de una comunidad política decente, manteniendo el consenso electoral es necesario, creo, un proceso que llamaría "aprendiendo a mediar", entre los compromisos morales universalistas y los compromisos por los derechos del hombre, de una parte, y las voces de auto determinación, de otra parte. Se trata de un proceso en el cual la voluntad democrática exprime ambas y al mismo tiempo impone vínculos autoreflexivos de sí misma.

ARCHIBUGI : Su pregunta, Mariano, señala un problema importante. A veces tengo la impresión que todos los intelectuales se han vuelto cosmpolitas. Pero hay una creciente brecha entre lo que ellos piensan y predican y lo que la gente común siente. Hay una creciente brecha entre los pueblos y las élites, sobre todo por la percepción y el tratamiento que debería darse a los inmigrantes, diversos, minoranzas, gay y demás, que son percibidos como una amenaza. Cuando la xenofobia esta en aumento, los intelectuales tienen la responsabilidad de ayudar a distinguir entre razones reales y aparentes, a costa de aislarse de gran parte de la población. Los intelectuales a menudo han individudado las razones por las que en ciertos períodos régimes autoritarios han logrado obtener el soporte popular sosteniendo políticas xenofobas. En el período entre las dos guerras, en Europa, los intelectuales debieron mostrar que sentimientos anti-hebreos o anti-gitanos en grandes grupos de población eran ligados a factores estructurales como una mayor desocupación y un aumento de la pobreza. Hoy deben demostrar que la sensación de inseguridad no es necesariamente debida a la inmigración sino a la naturaleza de las actuales transformaciones a nivel mundial. Los individuos perciben que su trabajo y sus projectos de vida tienen que ver con factores remotos, pero debido a que éstos son invisibles o no controlables reaccionan contra el aspecto más cercano y a menudo es el inmigrante. Si este mensaje es asimilado será posible modificar la agenda sobre la seguridad de "barreras contra los inmigrantes" por "políticas por un gobierno democrático global".

Estoy de acuerdo con con Seyla que "fronteras abiertas" es una buena posición, ideale, pero poco práctica. Quisiera agregar otro motivo en este sentido, ya que el problema de la inmigración se afronta desde un punto de vista particular: en general, es un individuo del Sur dispuesto a entrar en un estado de Occidente. Estamos seguros que esta bien y es justo que el Sur pierda sus ciudadanos de mayor talento? Il mio cosmopolitanimso busca fronteras, más que abiertas, reglamentadas. Necesitamos una autoridad mundial que busque reglamentar las migraciones en el interese del Sur y del Norte. Una Organización Internacional para las Migraciones reformada, con mayores recusos y competencias, podría ayudar a regular los flujos de personas.

Los países occidentales a menudo asumen que aceptar inmigrantes es un modo de contribuir al desarrollo de los países pobres. En un mundo ideal, las personas deberían tener la posibilidad de decidir se quieren estar en su casa o ir al exterior, pero esto puede suceder solo cuando los Etados tendrá standards de vida paragonables. De hecho, lso flujos migratorios desde los Estados Unidos y Europa no son preocupantes.

BENHABIB : Quisiera agregar algo. Pienso que el entero debate migración es un debate normativo y socio-económico. A nivel socio-económico la migración depende de lo que la gente llama "factores de empuje y de atracción". Los factores de empuje son las condiciones de las poblaciones indígenas y factores de atracción son las oportunidades en el mercado mundial. Hay estructuras de interdependencia económica, digamos, entre México y Estados Unidos o entre Italia y algunos países del Africa Norte, Francia y algunos países africanos y España y América Latina. Algo como la Organización Internacional para las MIgraciones, que actualmente es del todo inútil, puede también a contribuir en alguna forma a nuestra comprensión de esta interdependencia. A menudo la migración se piensa como un juego en el cual la gente pierde. Pero la inmigración es en realidad un juego en que usualmente las personas ganan. Esto es lo que los economistas nos han enseñado.

2) Los Estados son los componentes del sistema internacional, asía sean poblados de una miríada de etnias diversas. A menuda questa es la base de las guerras civiles y de las guerras inter estatales. ¿Podría un modo alternativo de organizar las comunidades políticas contribuir a la reducción de la violencia? ¿Cuáles formas institucinales podrían ser previstas?

BENHABIB : Tu pregunta puede ser afrontada quizás utilizando la distinción en filosofía política entre ethnos (referido a étnico) y demos (referido a pueblo). Sabemos que el proceso de formación del Estado europeo ha sido en el cual demos y ethnos han sido acoplados en distintos mdos. Hay varios modelos: de un lado, los ejemplos de naciones cívicas como Estados Unidos y Francia, donde un demos no bien identificado con la comunidad nacional se creó y por otro lado, el ejemplo de Alemania, Japón, y en menor medida Italia, que son naciones étnicas, donde el proceso de construcción del Estado-nación fue acompañado de un fuerte énfasis en el concepto de ethnos. El segundo modelo ha sido siempre conflictivo. Han habido siempre tensiones entre los demócratas o el modelo cívico republicano del demos y el modelo nacionalista del ethnos. Y ésta no ha sido jamás una historia fácil sino más bien una historia de contiendas en términos de como formar las identidades colectivas. Ya habían dificultadas al final de la primera guerra mundial, con el declino de los imperios austro-húngaro, otomano y ruso; todos hechos de territorios con muchas comunidades múltiples viviendo muy cercano. El modelo emergente de nación-estado europea jamás tomó fuerza en muchas de estas comunidades.

Irak es un irónico ejemplo de este proceso. Ha sido formado con un mapa de algunos cartógrafos y generales británicos y ha menudo se subraya que la comtempóranea Irak es en realidad constituida por tres provincias que los otomanos gobernaron, es decir, Bassra, Baghdad y Mossul. Durante el período del imperio otomano estas eran solo provincias del imperio. Después una nación fue formada según la concepción de estado-nación. Este proyecto de construcción de nación-estado se logra a veces, pero a menudo no es así, creando mucha inestabilidad, en particular en el Medio Oriente y en Asia central. Hay un modo alternativo, entonces, de organizar las comunidades políticas para contribuir a la riducción de la violencia?

Creo que los modelos de auto-determinación cultural que vemos en países como Canadáa (con Quebec) y España (con Cataluña y otras regiones) son más bien un suceso. Su suceso depende en gran medida de dos cosas. En primer lugar, el elevado nivel de bienestar económico, que parece ser más o menos condiviso entra estas provincias y el resto del país. He hecho este ejemplo porque muy a menudo movimientos culturales separatistas son también movimientos por parte de minorías ignoradas que piden justicia socio-económica. También Quebec al principio tenía un tenor de vida inferior al resto de Canadáa. Hoy Cataluña es una de las provincias más ricas de España. Hay entonces una interrelación entre la auto-determinación cultural y el modo para resolver profundas y duraderas heridas e igualdad socio-económica.

La segunda pregunta es ésta: yo creo que si no si dispone de un ambiente con otras instituciones en las cuales se ventilen proyectos culturales de auto-determinación, no se logrará. Entiendo por "ambiente con otras instituciones" la necesidad de instituciones de nivel superior que garanticen los derechos humanos, la transparencia y la responsabilidad. Creo que Quebec es un suceso propio a causa del tipo de democracia que es el Canadá, Cataluña no se separó de España también porque el proyecto de unificacióneuropea suministro un paraguas constitucional. Esto no es lo que vemos con la actual situación de los curdos en Turquía. Cuando llega una solución, debemos operar en dos niveles: sea en el nivel de las rivendicaciones de la comunidad cultural y más en alto con garantías y estructuras transnacionales. Si se yuxtapone el estado-nación a los pedidos de las comunidades culturales se crean situaciones de inestabilidad como en Líbano. Pero permitiendo la autodeterminación cultural - entre los cuales la autonomía del lenguaje, un cierto grado de responsabilidad fiscal y quizás también parlamentos locales - y el inserimiento en estructuras transnacionales, se da a estos estados mayor posibilidad de suceso a largo plazo.

ARCHIBUGI : Un estado liberal tiene buenas posibilidades de hospitar con suceso minorías étnicas a través de las políticas internas e internacionales que menciona Seyla. De hecho, Canadá y España lograron mantener su cohesión a causa de sus valores democráticos y la concesión de auto-determinación cultural. La falta de democracia en la Unión Soviética y la Federación Yugoeslava llevó en cambio a viciosas guerras civiles, a la caída del estado y a redibujar las fronteras. El resultado ha sido muy insatisfactorio, ya porque rusos y serbos, que eran las mayorías opresivas, son actualmente las minorías opresas en muchos de los nuevos estados.

No podemos pensar más a las minorías como si vivieran junto a nosotros. Es siempre difícil individuar un espacio geográfico en el que un grupo étnico se reuna. La migración global y las tendencias demográficas generará siempre más comunidades políticas éticamente heterogéneas. La comunidad turca en Alemania y la comunidad rom en Italia están distribuidos en un territorio mucho más amplio y sus derechos culturales no pueden ser afrontados atraverso las autonomías regionales o locales. Y non creo, como algunos pensadores multiculturales hacen, que estamos en grado de establecer alguna diferencia teórica entre las comunidades que han estado siempre allí de las comunidades recientes, que son el resultado de la migración. Creo que cada comunidad humana, muy vieja o muy joven, merecen los mismos derechos.

Uno de los grandes desafíos de nuestro siglo será el de preveer políticas comunitarias que no sean territorialmente delimitadas. Como hacer, en práctica, no es cierto fácil. Estoy absolutamente de acuerdo en una protección internacional de estas minorías, si bien es útil recordar que en pasada esta protección no ha sido eficaz. Al final de la primera guerra mundial, cuando la Liga de las Nacionas previó defender las minorías nacionales, en los numerosos nuevos Estados fue codificado el Estado de la minoría politíco de las minorías. Si una minoría tiene necesidad de ser protegida es propio porque sus derechos están en peligro al interno de la comunidad.

Hoy vemos que las instituciones de la Unión Europea son a menudo muy eficaces en la protección de los derechos de las minorías en vía de extinción (por ejemplo, el pueblo Rom) y esto demuestra la importancia de los controles y equilibrios internacionales. Pero es necesario un radical cambio en la naturaleza del Estado. Los Estados deberían aceptar la sobreposición de competencias para satisfacer las exigencias de las minorías. Hace más de treinta años, Hedley Bull habló del riesgo de un nuevo medioevo, pero pienso que hay también muchas ventajas en la difusión de poderes soberanos concentados en las manos del Estado weberiano entre un mayor número de jugadores.

3) Los Estados han sido asociados siempre con la noción de soberanidad que recuerdan los llamados acuerdos políticos de Westfalia. ¿Pero qué es realmente la soberanidad hoy? ¿Cuáles son las posibilidades de desarrollo? ¿Y como éstos desarrollos pueden alterar la función de los Estados?

BENHABIB : Me parece que mucho ha sido radicalmente transformado en los últimos sesenta años después de instituidas las Naciones Unidas. Estamos en medio a principios e indicaciones muy contradictorias al interno de la comunidad internacional. De un lado tenemos este compromiso por los derechos humanos y, del otro, debemos todavía pensar en términos de Westfalia sobre la soberanidad como legítimo ejercicio de los medios de violencia. Hoy, prácticamente, no hay ningún Estado que no haga parte de aleanzas internacionales en materia de uso de la fuerza y de las armas. Es fundamentamentalmente un proceso de auto-negación de parte de los Estados más que una auto-obligación. No pueden sobrevivir fuera de este tipo de aleanzas militares y acuerdos sobre las armas.

Estoy cercando de hacer una distinción entre la capacidad militar de los Estados y el poder de la policía. En términos de capacidad militar, ningún Estado, ni siquiera Irán, Israel o Corea Norte, son islas. Hay un alto grado de interdependencia y negociación en las alianzas militares. Cuando se habla de Estados que tienen el monopolio en el uso del poder coercitivo se habla de poder de la policía, el poder al interno de sus confines. Pero al momento de afrontar el tráfico de droga y la criminalidad internacional, también el poder de la misma policía se ha vuelta una clase de fenómeno internacional e transnacional. Claramente, hay una grande hipocresía entre las formas existentes de interdependencia institucional, incluso a nivel militar y policía y los conceptos de soberanidad. Según Stephen Krasner: la soberanidad, como la hipocresía no es nunca suficiente sobre lo que se dice que es. Lo que debemos hacer es entender las contradicciones que están emergiendo por parte de Estados inseridos siempre más en estas estructuras internacionales de dependencia y al mismo tiempo querer ejercitar su autonomía al interno.Una de las cosas más interesantes es   entender porqué los Estados aceptan las aleanzas militares y las asoaciones económicas, pero naturalmente, esta es la parte más interesante: el comportamiento del Estado no es disciplinado por normas cosmopolitas. Pero después los Estados desencadenan una dinámica que va más allá de ellos mismos. Yo soy por aumentar la potencia de las estructuras transnacionales de gobierno. Parece que al momento hay estructuras multinacionales de gobierno a nivel militar, informativo y económico, pero no hay estructuras de gobierno transnacionales cosmopolitas - esto es quizás un punto sobre el cual estamos de acuerdo. Debemos ir hacia la resolución de estas contradicciones y crear más estructuras, reglas y normas de interdependencia.

ARCHIBUGI : Estoy plenamente de acuerdo con el hecho que la soberanidad es una hipocresía organizada, si tal ha funcionado mejor para la soberanidad externa respecto a la soberanidad interna. En realidad, los Estados pueden utilizar sus poderes coercitivos sin vínculos muchos más al interno que al externo. Hoy tenemos solamente un unico Estado en grado de usar su poder sin consultar los otros y son los Estados Unidos. Todos los otros Estados no pueden promover una guerra sin negociar con los aliados y vecinos.

Con un tal escenario internacional desequlibrado la categoría de la soberanidad parece caer siempre en el vacío. He propuesto sostituirlo con el término "costitucionalismo global". Me pregunto si será posible generar también a nivel internacional una condición en que habrán suficientes controles y contrapesos para vincular todos los Estados a hacer la guerra unilateralmente y sin la debida autorización. Para ser posible, es necesario que los Estados decidan ser sujetos respetuosos de la ley, incluso quando no hay algún poder coercitivo para hacer respetar las normas internacionales. Hemos ya experimento esto en algunos importantes casos. Uno de ellos es la Unión Europea: los países eurpeos deben utilizar los negociados y los procedimientos, más que la violencia, para afrontar y resolver sus controversias. Qusiera que el mismo método sea utilizado también a nivel mundial. Las Naciones Unidas preveen ya diversas instituciones que deberían servir a este próposito. Tomemos el caso de la Corte Internacional de Justicia: en línea de principio, debería ser en grado de afrontar las controversias judiciarias, más que con medios militares, pero es fuertemente subutilizada porque los Estados, incluidos los democráticos, no están dispuestos a presentar sus propios casos.

Ciertamente es positivo que Estados uniformen sus comportamientos según algunos standards éticos, pero es igualmente importante que ellos sean sujetos respetuosos de la ley. Será difícil justificar porque los Estados deben responder a ciertas obligaciones morales, si no es claro cuáles son las instituciones que imponen estas obligaciones y cuáles son las Cortes que las interpretan. Por este motivo, creo que el cosmopolitanismo ético debe estar de acuerdo con el cosmopitanismo institucional.

4) Uds. son pensadores cosmpolitas. Pero han puesto un peso más bien distinto sobre la justificación moral de sus proyectos cosmopolitas. ¿Se trata de una empresa cultural, en la que las personas se ponen en discusión y repensar así mismas o debería ser solo una sociedad política que debe dejar las cuestiones morales a parte?

BENHABIB : Qusisiera introducir una tercera categoría entre moral y cultural, es decir, la "legal". Veo el comsmopilatismo hacer ulteriores progresos a nivel de las instituciones jurídicas y a nivel del enorme desarrollo del derecho internacional, sea en los derechos humanos que en la ley del mercado, que no es insignificante. Y quisiera aquí distinguir el concepto de legal del cosmopolitanismo moral y cultural. Déjeme explicar lo que asociamos a este término. El cosmopolitanismo moral es esencialmente una forma de universalismo que considera cada ser humano Vorrei introdurre una terza categoria tra como unidad igual de respeto e interés. Con esto estoy de acuerdo. Hay otro debate del pensamiento contemporáneo en el hecho que el cosmopolitanismo moral singifica que se debe siempre privilegiar los derechos de los extranjeros distantes en los derechos de su particular comunidad y esto es el debate que Martha Nussbaum comenzó sobre el patriotismo. No veo como sea necesario para mi comprensión del cosmopolitanismo venir con esta escala de valutación a las exigencias de mis compatriotas. No veo la necesidad de tomar este tipo de categórico empeño. En este sentido, no acepto el pensamiento de Martha Nussbaum sobre el cosmopolitanismo, en el que admite de estar en deuda con el antiguo estoicismo que con el proyecto kantiano. Mis propias fuentes están dentro el proyecto kantiano de Paz Perpetua que fondamentalmetne es un proceso legal, institucional y eventualmente político.

El cosmopolitanismo cultural, muy en voga en estos días, es una teoría de las culturas diferenciadas en modo múltiple al interno, conteniendo diversidad e hibridismo. No tengo problemas con este punto de vista, pero no creo sea suficiente para comprender el proyecto del cosmopolitanismo a nivel más institucional. Diría, entonces, que para mi, el cosmopolitanismo inicia de verdad cuando Kant dijó justamente: en términos de revindicación de derechos trans-frontieras que pueden ser protegidos por una comunidad civil global para todos los seres humanas. Pero esto, obviamento, no basta: tenemos tratados y declaraciones. No tenemos las estructuras políticas que puedan sostener también este proyecto jurídico cosmopolita. Todas las preguntas que nos ha puesto antes llevan a los Estados como unidades de acción y debemos imaginar las instituciones políticas correspondientes a este enorme desarrollo de orden jurídico internacional, sea a nivel de los derechos humanos que a nivel de la llamada la ley de operaciones sobre el capital (lex mercatoria), que tiene su ambivalencia, pero que no es insignificante en el contexto del proyecto cosmopolita. En mi trabajo estoy muy concentrado sobre la relación entre derechos humanos y lex mercatoria que a veces contradice las leyes del derecho humano y a veces los permite. Quiero entender el tipo de paradoja del nuevo capitalismo global cuando abre la posibilidad a una clase di cosmopolitanismo.

ARCHIBUGI En las actuales condiciones históricas el cosmopolitanismo es un proyecto fuerte, del que tenemos necesidad también para estar concientes de sus riesgos. El riesgo principal es que es usado para imponer la visión de la sociedad de élite del Occidente hacia otras partes del mundo. Desde el momento que hoy el Occidente es más potente, no solo económica, social y culturamente, sino también militarmente, me preocupa el hecho que algunos principios cosmopolitas malentendidos podrían ser utilizados para imponer la voluntad del Occidente con la fuerza más que con la persuasión.

El origen intelectual de la democracia cosmopolita está radicado en la paz perpetua de Kant y en general en los proyectos de paz que florecieron durante el Iluminismo. Al interno de la tradición de los proyectos de paz de Kant fue muy audaz en imaginar un sistema de derecho basado su tres diferentes niveles: la ley sul territorio del Estado, la ley entre Estados y la ley cosmopolita. Manteniendo la ley entre Estados, Kant aclara que no quiere un Estado munidal. Los Estados deberían continuar a existir, distintos, con algunas leyes constitucionales al interno (lo que llamamos Estado republicano), pero al mismo tiempo señaló la necesidad de introducir una nueva rama del derecho - el derecho cosmopolita - que implica que ningún Estado es completamente libre de hacer lo que quiere al interno de sus propias fronteras. Kant pusó así algunos vínculos a la soberanidad interna. Considero que deberíamos seguir este sugerimiento.

BENHABIB : En un cierto sentido estamos en camino. Desde 1948.

ARCHIBUGI : Sí, ya que la Declaración Universal de los Derechos del Hombre ha aceptado este principio. No es todavía aplicado. Hoy debemos que hacer más para obtener algún resultado. La Corte Penal Internacional es en algún modo un desarrollo del derecho cosmopolita kantiano. Si bien ha sido posible gracias a un tratado muy tradicional entre Estados, las funciones y las competencias de la CPI son por mucho lo que Kant habría llamado ley cosmopolita. Necesitamos ir adelante con este proyecto.

Los mismos instrumentos pueden ser utilizados para ir más allá del reino de la jurisdicción penal cosmopolita. Déjenme tomar el caso de las obligaciones indicados en la moral cosmopolita. ¿Quién debe decidir si alugnas personas necesitan de verdad ayuda económica? ¿Quién decidirá quién debe asumirse las tareas ligadas a algunos derehos cosmopolitas? Al interno de la moral cosmopolita a menudo se presume que el agente responsable es el Estado, que debería en algún modo satisfacer también estas nuevas obligaciones. Mi cosmopolitanismo institucional busca combinar la obligación cosmopolita con los principios de la democracia. En otras palabras, yo sostengo que es importante tener personas envueltas en la naturaleza de los derechos y obligaciones políticas. Esto puede ser hecho reforzando las instituciones internacionales existentes, a partir de las Naciones Unidas y también a través de la creación de nuevas. Por ejemplo, el proyecto de democracia cosmopolita confiere un rol central a la idea de un parlamento mundial. Si bien con poteres lmitados un este parlamento podría ser la institución en la que los pueblos del mundo deliberan y sugieren alcunas normas cosmopolitas.

5) Ud. confiere a los Estados roles muy diferentes para garantizar los derechos fundamentales de los seres humanos. ¿Cuás deberían ser las meta-instituciones llamadas a suministrar a los seres humanas una pertenencia poltítica?

BENHABIB : No creo que tenemos necesidad de una meta extra-institucional, pero tenemos la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, artículo 15, que dice que todos los individuos tienen derecho a la ciudadanía y que la ciudadanía no debe ser arbitrariamente revocada. No tenemos necesidad de ulteriores garantías. Cuando vemos más cercana la estructura de cada democracia liberal, vemos que los derechos son ejercidos en varios niveles y, quizás, uno de los niveles fundamentales para ejercitar los derechos son las comunidades locales. Hay una clase de sobreposición entre los Estados y el derecho a tener derechos, que a veces nos enceguece: el ejercicio de los derechos tiene lugar al internos del contexto de asociaciones que son componentes del Estado. Esta es un tipo de paradoja que es muy interesante pra la cuestión de la participación. En los estatuos internacionales existentes, el derecho a la ciudadanía no esta muy reglamentada. Son solamente los Estados que pueden, en último análisis, conferir la pertenencia nacional y el pasaporto. Tomemos el caso de Amsterdam, donde después de cinco años se puede ser ciudadano de la ciudad. Si eres un marroquín o un turco, entonces, se puede ser un ciudadano de la ciudad después de cinco años, se tiene el derecho de participar a las elecciones comunales, es posible fundar partidos. Pero la ciudadanía nacional puede ser concedida solamente por el Estado holandés. Hay también algunas controversias en el hecho que alguien con una ciudadanía de una ciudad sea declasado a nivel nacional.

Como cosmopolitas y como democráticos debemos pensar a la posibilidad de disponer de instituciones no solo estatales sino también de las comunidades auto-organizadas que confieran derechos de pertenencia fuerte, incluído el pasaporte. El debate sobre la inmigración no se debería concentrar solo en el derecho de entrada en una ocmunidad sino también en el derecho de ser un miembro de la comunidad una vez entrados. Cuando las pesonas han entrado en el país y han vivido en la comunidad por un tiempo, ¿cuál es el derecho a tener derechos? En el concepto de derecho a tener derechos de Arendt hay una ambivalencia: Ella los identifica con la pertenencia nacional teniendo protección, pero después ella tenía también una noción activa del derecho a tener derechos en términos de adhesión a pleno título, y no solo a entrar. Pero lo que vemos hoy siempre más es que el derecho a tener derecho, en particular para los inmigrates, se ejercita a nivel local.

Un desarrollo interesante esta teniendo lugar en los Estados Unidos, donde hay casi diez millones de inmigrantes ilegales sin documentos (llamarlos "ilegales" es ya prejudicial en su caso) y algunas ciudades, como mi ciudad, New Haven, están iniciado a dar tarjetas de identidad a los inmigrantes.¿Porqué? Porque cuando los migrantes tienen un accidente automobilístico y van en un hospital,cuando se desea hacer un trabajo, cuando sus hijos entran en a scueolo, cuando abren una cuenta bancaria, viven en su específica ciudad, en su específica comunidad. Así, la tarjeta de identidad confiere a ellos un status civil. Hacen parte de la sociedad civil. No tienen pertenencia política pero hacen para de la sociedad civil y pueden ejercitar derechos políticos. Estoy muy entusiasmado de este movimiento que entra en la noción de "disagregación de los derechos". Pienso que sea un modo de las comunidadas de las sociedades civiles de proteger los migrantes, de proteger los trabajadores irregualres, porque te levantas por ellos, les das documentos, los proteges. Se trata de un desarrollo potencialmente conflictivo pero es muy importante hacia el derecho a tener derechos.

ARCHIBUGI : Bajo el título del derecho cosmopolita, Kant incluye el derecho a la hospitalidad. Tenía en mente el derecho de los ciudadanos europeos a visitar los otros continentes. Los europeos estaban entonces explorando y a menudo trataban brutalmente las sociedades no europeas y Kant, como muchos pensadores iluministas, era muy contrario a las formas más violentas del colonialismo, pero pensaba que algunas relaciones sociales y comerciales entre los europeos y otras comunidades podín ser ventajosos para ambos. Hoy la situación es exactamente el contrario. Nadie objeta a las personas occidentales ir a visitar Países sub desarrollados porque los occidentales llevan dinero y cartas de crédito. La mayor parte de los países subdesarrollados buscan atirar los turistas occidentales y las multinacionales. Aún más, el derecho de hospitalidad tiene validez en una dirección opuesta, es decir, el derecho de los pueblos que viven en los países pobres a visitar, trabajar y quedarse en los países occidentales. Y, como Kant indicaba, no podemos dejar solamento a las instituciones del Estado el poder de reglamentar el flujo como sucede hoy.

Tomemos el caso de los refugiados. Si un Estado tiene la desgracia de estar junto a un Estado inestable, el primero, según la Convención de Ginebra para los refugiados, tiene la obligación internacional de dar refugio a todos los refugiados. Y no hay modo que tal Estado pretenda condividir este peso con los otros miembros de la comunidad internacional. Esto puede aumentar también la inestabilidad en el país hospitante: en Africa y en Medi oOriente los refugiados han sido a menudo un costo económico y una amenaza para la seguridad de los Estados que los hospedan. Pienso que la comunidad internacional debería tener los instrumentos para regular la emergencia de los refugiados en un modo más equilibrado, creando sobre todo las condiciones para un regreso seguro a sus casas.

Pienso que bajo la bandera del derecho cosmopolita debe ser posible para las organizaciones internacionales conceder algunos derechos a estos refugiados. El Alto Comisario ONU para los refugiados debería estar en grado de emitir pasaportes a los casi 10 millones de refugiados internacionales bajo su protección. Si fueran introducidas estas innovaciones, una de las características del Estado weberiano, la autoridad de decidir cuales individuos tienen el derecho de entrar y salir sería erosionada.

Naturalmente, soy conciente de los peligros de dar mayor responsabilidad a las instituciones que no tienen la competencia para afrontarlos. Cada Estado que debe hospitar un número consistente de refugiados ser´ más que feliz de lavarse las manos y transferir la responsabilidad a las Naciones Unidas. Lo que rende el caso de los refugiados particularmente significativo es que son el típico grupo de personas que nadie quiere y que son considerados "ilegales" en todo el mundo. Si quieren de verdad poner en práctica la idea sugerida en la primera página de Seyla, Los derechos de los otros, es decir, "ningún ser humano es ilegal", debemos también pensar después a nuevas formas jurídicas para hacerlo posible. Pienso que el derecho cosmopolita contribuiría a colmar la actual laguna.

6) Pueden ser suspendidos los derechos humanos cuando existe un estado de excepción (como en el caso del terrorismo)?

ARCHIBUGI : Los peligros del terrorismo son exagerados por Estados Unidos así como otros países en el mundo. Hoy el terrorismo se ha vuelto el problema más importante para la seguridad mientras yo pienso que la incidencia del terroismo contra las pérdidas relacionadas con las guerras, enfermedades curables o incluso accidentes de auto es mucho menor. Simplemente no creo que el terrorimso justifique el eventual estado de excepción.

Pero tomo el desafío teórico implicito en la pregunta. Por una vez estoy orgulloso de mis compatriotas Cesare Beccaria e Pietro Verri, que hace más de dos siglos, criticaron las aduanas europeas. Se puede justificar la tortura y otras violaciones de los derechos humanas en un estado de excepción? Mi respuesta es: no hay necesidad de suspender las leyes vigentes, pero si hay una fuerte convicción que infringir la ley es necesario para tutelar los intereses vitales de la comunidad, se puede hacer con la condición que ésta sea públicamente hecha y que el responsable este preparado a afrontar las consecuencias de frente a un tribunal internacional. El estado de excepción no necesita reescribir las reglas de juego pero solo romperlas y enfrentar las consecuencias. De hecho, los que violan los derechos humanos fundamentales lo hacen a escondidas y hacen lo posible para evitar de justificar las consecuencias.

BENHABIB : Estoy de acuerdo en que el lenguaje de la guerra global al terrorismo y la transformación de un grupo de Estados en Estados de seguridad a causa de la supuesta amenaza del terror son maniobras en verdad de tipo político para aumentar el poder del Estado. Esto no quiere decir que algo de similar a un ataque en futuro podría no ser posible pero concuerdo con el hecho que "lenguaje" de la guerra global al terrorismo es otra versión de la Guerra Fría.

En lo que se refiere al uso de la tortura hay un par de argumentos. El primero es un muy fuerte y práctico. La tortura como mecanismo para combatir el terrorismo no produce informaciones pertinentes y significativas. Muchos juristas han repetidamente dimostrado que de hecho las informaciones obtenidas con la tortura sono informaciones poco atendibles. Sabemos por Michael Foucault que la tortura era un modo de hacer finta que la verdad era revelada, que era más simbólica que epistémica. Así, el tipo de experimento mental que Alan Dershowitz y otros en Estados Unidos han llevado: "¿Qué si no hay un ataque terrorista y el Estado adquiere esta información bajo tortura?" Yo veo esto como una mistificación y justifcación moral para algo que no puede ser justificado. La función de la tortura es de verdad simbólica, en el sentido de Émile Durkheim: es la comunidad que refuerza su poder a medida que el cuerpo político tortura el cuerpo del criminal o los criminales sospechosos. Hay una correlación entre el terror y la tortura: el Estado responde al terror con la tortura porque la tortura no detiene el terror, en realidad lo aumenta. Es posible que Guantánamo y Abu Ghraib hayan destruido la credibilidad en los Estados Unidos. Pero el Estado responde al terror con la tortura porque refuerza sí mismo como una entidad simbólica. No logro ver ninguna justificación moral o práctica.

Lo que me preocupa hoy es porque las nociones de Carl Schmitt son tan invocadas y porque son tan populares. Para mi la idea dada por conceptos como el estado de excepción es en defintiva la convicción que la democracia liberal se funda sobre la violencia. Este es un debate de fondo que va adelante desde hace mucho. Yo creo que al menos Schmitt era más obvio y más explícito sobre el hecho que el poder del Estado moderno es siempre el "poder teológico". Pienso a demás que en muchos sectores de la izquierda hay un profundo odio por las instituciones de la democracia liberal y hay una profunda convicción en la ilegitimidad de las normas de la ley. Es por esto que este encanto, este flirt con el estado de excepción es así problemático.

7) Y finalmente, como ha plasmado su historia personal sus valores cosmopolitas?

BENHABIB : Naturalmente, es una respuesta muy larga, pero una muy breve contando mis raíces familiares que salen a la Inquisición en España. A mi familia se le concedió la entrada en el imperio otomano e quince nos establecimos en Salónico, Estambul y Gallipoli. Siempre estuve conciente de la ironía de la historia europea. El Reino de España es el descubridor de América, tuvieron la prima inquisición de Hebreos que fueron protegidos por los países musulmantes. Así, la historia de mi familia va quinientos años atrás en Turquía. Es una larga historia. Pero siempre hemos estado concientes de quiénes eramos. Pienso que viniendo de este contexto, después de habe crecido entre casi cuatro idiomas, he estado continuamente al corriente del tipo de relación entre cultura y realidad social así como muy atenta a los derechos de las personas.

ARCHIBUGI : Tengo miedo de no tener un larga genealogía: soy uno de los italianos que vive a una milla del lugar de nacimiento. Mis raíces están mucho en Roma y una de mis grandes esperanzas es que mis hijos vivan bastante cerca de mi casa para estar en grado de verlos al menos una vez a la semana. En 1970, como un adolescente marxista internacionalista, partecipé a diversas campañas por los derechos humanos para liberar los prisioneros poltíticos en América Latina. En 1980, estuve envuelto en el movimiento por la paz entre Europa Este y Oeste.  En ambas ocasiones me pregunté porqué la política exterior de los países liberales era tan diferente a su poltíca interna y creo que el aproche democrático cosmopolita es un tentativo para colmar tal insoportable laguna.

Traducción de MONDOLATINO

 

Cosmopolitismo da entrambe le estremità: una conversazione su teoria e pratica.

1) I filosofi politici stanno ancora una volta sottolineando la necessità di prevedere diritti agli stranieri, ai rifugiati, agli immigrati, e altri. Allo stesso tempo, in molti paesi europei forze conservatrici stanno vincendo le elezioni, spesso perché migrazione genera insicurezza. È possibile soddisfare i requisiti di una decente comunità politica, pur mantenendo un popolare (ed elettorale) consenso?

BENHABIB : Una cosa per cui ho lottato con i miei recenti lavori è se vi è una posizione sostenibile tra frontiere aperte, da un lato, e la nozione di sovranità dall'altro. La posizione di frontiere aperte - no restrizioni sui movimenti degli essere umani - è la posizione moralmente più accettabile dato che è molto difficile negare agli essere umani il diritto fondamentale della libera circolazione: il diritto alla circolazione è una delle liberta fondamentali. Alcuni sostengono: se non ci sono rivendicazioni intrinseche difendibili da mantenere e se non si può negare il diritto di circolazione, allora perché non dovresti difendere una posizione di apertura delle frontiere? Non sono d'accordo e il motivo è perché sono interessato ai diritti delle comunità democratiche all'auto-determinazione.

Credo che le democrazie richiedono confini, non frontiere. Vi è una differenza. I confini sono limitazioni, i confini possono essere porosi, i confini possono essere flessibili: essi possono permettere le persone entrare e le persone uscire. Il motivo per cui lei ha bisogno di confini nella democrazia è perché è necessario avere confini da rappresentazione. È necessario conoscere quale entità democratica a chi è responsabile. Ora, tale limiti possono essere regolati. No vi è alcuna ragione per identificare i confini con le frontiere di Stato. Le comunità possono conglomerare, se uniscono in forme diverse. Ma per soddisfare il requisito di una comunità politica decente, pur mantenendo il consenso elettorale è necessario, credo, un processo di quello che chiamerei "imparando a mediare" tra gli impegni morali universalisti e gli impegni per i diritti dell'uomo, da un lato, e delle voci di autodeterminazione, dall'altra parte. Si tratta di un processo in cui la volontà democratica esprime entrambe e allo stesso tempo impone vincoli auto-riflessivi su se stessa.

ARCHIBUGI : La sua domanda, Mariano, segnala un problema importante. A volte ho l'impressione che tutti gli intellettuali sono diventati cosmopoliti. Ma vi è un crescente divario tra ci che gli intellettuali pensano e predicano e ciò che la gente comune sente. C' una crescente divergenza tra i popoli e le èlite, soprattutto per quanto riguarda la percezione e il trattamento che dovrebbe essere riservato agli immigrati i "diversi":, le minoranze, i gay e così via, che sono sempre più percepiti come una minaccia. Quando la xenofobia è in aumento, gli intellettuali hanno la responsabilità di aiutare a distinguere tra le ragioni reali e apparenti, anche a costo di diventare isolati da gran parte della popolazione. Gli intellettuali hanno spesso individuato le ragioni per cui in certi periodi regimi autoritari sono riusciti a ottenere il sostegno popolare sostenendo le politiche xenofobe. Nel periodo tra le due guerre, in Europa, gli intellettuali hanno dovuto mostrare che sentimenti anti-ebraici o anti-zingari in grandi gruppi di popolazione sono stati legati a fattori strutturali quali una maggiore disoccupazione e la povertà in aumento. Oggi devono dimostrare che il senso di insicurezza non è necessariamente dovuto all'immigrazione, ma alla natura delle trasformazioni in corso a livello mondiale. Gli individui percepiscono che il loro lavoro ei loro progetti di vita hanno a che fare con fattori remoti, ma dato che questi sono o invisibili o non controllabili, sono suscettibili di reagire contro l'aspetto più vicino e questo è spesso l'immigrato. Se questo messaggio verrà assimilato sarà possibile modificare l'agenda sulla sicurezza da "barriere contro gli immigranti" a "politiche per un governo democratico globale".

Sono d'accordo con Seyla che "frontiere aperte" è una buona posizione, ideale, ma poco pratica. Vorrei aggiungere un altro motivo per cui è poco pratica vale a dire, si affronta il problema dell'immigrazione da un punto di vista particolare: in generale, è un individuo dal Sud disposto ad entrare in uno stato d'Occidente. Ma siamo sicuri che va bene ed e giusto che il Sud perda alcuni dei suoi cittadini di maggior talento? Il mio cosmopolitismo propugna frontiere, più che aperte, regolate. Abbiamo bisogno di una autorità mondiale che cerchi di regolare le migrazioni, nell'interesse sia del Sud che del Nord. Un' Organizzazione Internazionale per le Migrazioni riformata, con maggiori risorse e competenze, potrebbe aiutare a regolare i flussi di persone.

I Paesi occidentali spesso assumono che accettare immigrati è un loro modo di contribuire allo sviluppo dei paesi poveri. In un mondo ideale, le persone dovrebbero avere la possibilità di decidere se vogliono stare a casa o ad andare all'estero, ma questo può accadere soltanto quando gli Stati avranno standard di vita paragonabili. In effetti, i flussi migratori da parte dagli Stati Uniti e dall'Europa non sono una preoccupazione.

BENHABIB : Vorrei aggiungere qualcosa. Penso che l'intero dibattito migrazione è un dibattito normativo e socio-economico. A livello socio-economico, la migrazione dipende da ciò che la gente chiama "fattori di spinta e di attrazione". I fattori di spinta sono le condizioni delle popolazioni indigene e fattori di attrazione sono le opportunità sul mercato mondiale. Ci sono strutture di interdipendenza economica, diciamo, tra il Messico e gli Stati Uniti, o tra, diciamo, l'Italia e alcuni paesi del Nord-Africa, Francia e alcuni paesi africani e Spagna e America Latina. Qualcosa come l'Organizzazione Internazionale per le Migrazioni, che attualmente è del tutto inutile, può anche contribuire in qualche modo alla nostra comprensione di questa interdipendenza. Molto spesso la migrazione è pensata come un gioco in cui la gente perde. Ma l'immigrazione è in realtà un gioco in cui di solito le persone guadagno. Questo è ciò che gli economisti ci hanno insegnato.

2) Gli Stati sono i componenti del sistema internazionale, anche quando sono popolate da una miriade di diverse etnie. Spesso questo è alla base delle guerre civili e delle guerre inter-statali. Potrebbe un modo alternativo di organizzare le comunità politiche contribuire alla riduzione della violenza? Quali forme istituzionali possono essere previste?

BENHABIB : Forse la tua domanda può anche essere affrontata richiamando la distinzione nella filosofia politica tra ethnos (riferito a etnico)e demos (riferito a popolo). Sappiamo che il processo di formazione dello Stato europeo è stato quello in cui la demos e l'ethnos sono stati accoppiati in vari modi. Ci sono vari modelli: da un lato, gli esempi di nazione civiche degli Stati Uniti e Francia, dove un demos non strettamente identificato con la comunità nazionale venne creato e dall'altra parte l'esempio della Germania, il Giappone, e per in misura minore l'Italia, che sono nazioni etniche, dove il processo di costruzione dello Stato-nazione è andato pari ad un forte enfasi al concetto di ethnos. Il secondo modello è stato sempre conflittuale. Ci sono sempre state tensioni tra i democratici o il modello civico repubblicano del demos e il modello nazionalista dell'ethnos. E questa non è mai stata una storia facile ma piuttosto una storia di contesa in termini di come formare le identit collettive. Le difficoltà ci sono già alla fine della prima guerra mondiale, con il declino degli imperi austro-ungarico, ottomano e russo; tutti fatti da territori con molti comunità multiple vivendo molte vicine. Il modello emergente della nazione-stato europea mai prese forza realmente in molte di queste comunità.

L'Iraq è un ironico esempio di questo processo. È stato redatto su una mappa da alcuni cartografi e generali britannici ed è spesso sottolineato che la contemporanea Iraq è in realtà costituita da tre province che gli Ottomani governarono, cioè Bassra, Baghdad e Mossul. Durante il periodo dell'impero ottomano queste erano solo province dell'impero. E poi una nazione è stata messa insieme secondo la concezione di stato-nazione. Questo progetto di costruzione dello Stato-nazione riesce a volte, ma molto spesso non è così e qui ha creato un sacco di instabilità, in particolare nel Medio Oriente e in Asia centrale. Allora, c'è un modo alternativo di organizzare le comunità politica per contribuire alla riduzione della violenza?

Credo che i modelli di auto-determinazione culturale che vediamo in paesi come il Canada (con Quebec) e Spagna (con la Catalogna e di altre regioni) sono abbastanza un successo. Il loro successo dipende in larga misura da due cose. In primo luogo, l'elevato livello di benessere economico, che sembra essere più o meno condiviso tra queste province e il resto del paese. Ho fatto questo esempio, perché molto spesso movimenti culturali separatisti sono anche dei movimenti da parte di minoranze ignorate che domandano giustizia socio-economica. Anche il Quebec aveva all'inizio un tenore di vita inferiore rispetto al resto del Canada. E oggi Catalogna è tra le province più ricche della Spagna. Quindi c'è una interrelazione tra l'auto-determinazione culturale e il modo per risolvere profonde e durature spaccature e uguaglianza socio-economica.

La seconda domanda è questa: io credo che se non si dispone di un ambiente con altre istituzioni in cui se ventilino progetti culturali di auto-determinazione, non ci riusciranno. Intendo per "ambiente con altre istituzioni" il bisogno di istituzioni di livello superiore che garantiscano i diritti umani, la trasparenza e la responsabilità. Credo che Quebec sia un successo proprio a causa del tipo di democrazia che è il Canada, Catalogna non si separò dalla Spagna anche perché il progetto di unificazione europea ha fornito un ombrello costituzionale. Questo non è ciò che vediamo nell'attuale situazione in Iraq, non è esattamente quello che vediamo nell'attuale situazione dei curdi in Turchia. Quando arriva una soluzione, dobbiamo operare su due livelli: sia a livello delle rivendicazioni della comunità culturale e più in alto, con delle garanzie e delle strutture transnazionali. Se si giustappongono lo stato-nazione alle richieste della comunit culturale si creano situazioni di instabilità, come il Libano. Ma permettendo l'auto-determinazione culturale - tra cui l'autonomia di linguaggio, un certo grado di responsabilit fiscale, forse anche i parlamenti locali -, e l'inserimento in strutture transnazionali, si rende a questi stati maggiori probabilità di successo a lungo termine.

ARCHIBUGI : Uno stato liberale ha buone possibilità di ospitare con successo le minoranze etniche attraverso le politiche interne e internazionali che menziona Seyla. In effetti il Canada e la Spagna sono riusciti a mantenere la loro coesione a causa dei loro valori democratici e la concessione di auto-determinazione culturale. La mancanza di democrazia nell'Unione Sovietica e la Federazione Iugoslava ha invece portato a viziose guerre civili, al crollo dello stato e il ridisegno dei confini. Il risultato è stato molto insoddisfacente, anche perché i russi e serbi, che erano le maggioranze oppressive, sono ormai le minoranze oppresse in molti dei nuovi stati.

Non possiamo più pensare a delle minoranze come se vivessero in prossimità geografica. È sempre più difficile individuare uno spazio geografico in cui un gruppo etnico si agglomeri. La migrazione globale e le tendenze demografiche generer sempre più comunità politiche eticamente eterogenee. La comunità turca in Germania e la comunità rom in Italia, sono sparsi in un territorio molto più ampio ei loro diritti culturali non possono essere affrontate attraverso le autonomie regionali o locali. E non credo, come alcuni pensatori multiculturali fanno, che siamo in grado di stabilire alcuna differenza teorica tra le comunità che sono sempre stati là dalla comunità recenti, che sono il risultato della migrazione. Credo che ogni comunità umana, molto vecchia o molto giovane, merita gli stessi diritti.

Una delle grandi sfide del nostro secolo sarà quello di prevedere politiche comunitarie che non siano pi territorialmente delimitate. Come fare, in pratica, non è certo facile. Sono assolutamente d'accordo su una protezione internazionale di queste minoranze, anche se è utile ricordare che in passato questa protezione non è stata efficace. Alla fine della prima guerra mondiale, quando la Lega delle Nazioni previde difendere le minoranze nazionali, in numerosi dei nuovi Stati fu codificato infatti lo stato della minorità politica delle minoranze. Se una minoranza ha bisogno di essere protetta è proprio perchè i suoi diritti sono in pericolo all'interno della comunità.

Oggi vediamo che le istituzioni dell'Unione Europea sono spesso molto efficaci nella protezione dei diritti delle minoranze in via di estinzione (ad esempio del popolo Rom) e questo dimostra l'importanza dei controlli e degli equilibri internazionali. Ma un radicale cambiamento nella natura dello Stato è anche necessario. Gli Stati dovrebbero accettare la sovrapposizione di competenze per soddisfare le esigenze delle minoranze. Più di trenta anni fa, Hedley Bull ha parlato del rischio di un nuovo medioevo, ma penso che ci sono anche molti vantaggi nella diffusione dei poteri sovrani concentrati nelle mani dello Stato weberiano, tra un numero maggiore di giocatori.

3) Gli Stati sono sempre associati con la nozione di sovranità, in uno scenario che ricorda i cosiddetti accordo politico di Westfalia. Ma che cosa è realmente la sovranità oggi? Quali le sue traiettorie di sviluppo? E come questi sviluppi possono alterare la funzione degli Stati?

BENHABIB : Mi sembra che molto è stato radicalmente trasformato negli ultimi sessanta anni dopo l'istituzione delle Nazioni Unite. Siamo nel bel mezzo di principi estremamente contraddittori e indicazioni contraddittorie in seno alla comunità internazionale. Da un lato abbiamo questo impegno per i diritti umani e, dall'altro dobbiamo ancora pensare in termini di Westfalia sulla sovranità come legittimo esercizio sui mezzi di violenza. Oggi praticamente non vi è nessun Stato che non fa parte di alleanze internazionali in materia di uso della forza e delle armi. E' fondamentalmente un processo di auto-negazione da parte degli Stati, piuttosto che di auto-obbligo. Essi non possono sopravvivere al di fuori di questo tipo di alleanze militari e accordo sulle armi.

Sto cercando di fare una distinzione tra le capacità militari degli Stati 'e il potere della polizia. In termini di capacità militare, nessuno Stato, nemmeno l'Iran, Israele e Corea del Nord, sono isole. Vi è un alto grado di interdipendenza e negoziazione sulle alleanze militari. Quando si parla di Stati che hanno il monopolio sull'uso del potere coercitivo si parla di potere della polizia, il potere all'interno dei loro confini. Ma al momento di affrontare il traffico di droga e la criminalità internazionale, anche il potere di polizia stessa è diventata una sorta di fenomeno internazionale e transnazionale. Chiaramente, vi è una grande ipocrisia tra le forme esistenti di interdipendenza istituzionale, anche a livello militare e di polizia, e dei concetti di sovranità. In termini di Stephen Krasner: la sovranità, come l'ipocrisia non è mai abbastanza su quello che dice che è. Ciò che dobbiamo fare è di capire le contraddizioni che stanno emergendo da parte degli Stati inseriti sempre di più in queste strutture internazionali di dipendenza e allo stesso tempo vuole esercitare la loro autonomia al loro interno. Una delle cose più interessanti è quello di capire perché gli Stati accettano delle alleanze militari e dei partenariati economici, ma naturalmente, questo in parte per auto-interesse: il comportamento dello Stato non è disciplinata da norme cosmopolite. Ma poi gli Stati innescano una dinamica che va al di là di loro stessi. Io sono per aumentare la potenza delle strutture transnazionali di governo. Sembra che al momento ci sono strutture multi-nazionali di governo a livello militare, a livello informativo, a livello economico, ma non ci sono strutture di governo transnazionali cosmopolite - questo è forse un punto sul quale siamo d'accordo. Dobbiamo andare verso la risoluzione di queste contraddizioni e creare più strutture, regole e norme di interdipendenza.

ARCHIBUGI : Sono pienamente d'accordo sul fatto che la sovranità è un'ipocrisia organizzata, anche se tale ha funzionato meglio per la sovranità esterna rispetto alla sovranità interna. In realtà, gli Stati possono utilizzare i loro poteri coercitivi senza vincoli molto più all'interno che all'esterno. Oggi abbiamo soltanto un unico stato in grado di usare il suo potere senza consultarsi con gli altri e sono gli Stati Uniti. Tutti gli altri Stati non possono promuovere una guerra senza negoziare con gli alleati e vicini.

Con un tale scenario internazionale sbilanciato, la categoria della sovranità sembra essere sempre più un guscio vuoto. Ho proposto di sostituirlo con il termine "costituzionalismo globale". Mi chiedo se sarà possibile generare anche a livello internazionale, una condizione in cui ci saranno sufficienti controlli e contrappesi per vincolare tutti gli stati a fare la guerra unilateralmente e senza la debita autorizzazione. Per essere possibile, questo richiede che gli Stati decidono di essere soggetti rispettosi della legge, anche quando non vi è alcun potere coercitivo per far rispettare le norme internazionali. Abbiamo già sperimentato questo in alcuni casi importanti. Uno di loro è l'Unione europea: i paesi europei devono utilizzare i negoziati e le procedure, piuttosto che la violenza, per affrontare e risolvere le loro controversie. Mi auguro che lo stesso metodo potrebbe essere utilizzato anche a livello mondiale. Le Nazioni Unite prevedono già diverse istituzioni che dovrebbero servire a questo scopo. Prendiamo il caso della Corte Internazionale di Giustizia: in linea di principio, dovrebbe essere in grado di affrontare le controversie giudiziarie, piuttosto che con mezzi militari, ma è fortemente sottoutilizzato perché gli Stati, compresi quelli democratici, non sono disposti a presentare i propri casi.

È certamente positivo se gli Stati uniformano i loro comportamenti secondo alcuni standard etici, ma è altrettanto importante che essi diventino soggetti rispettosi della legge. Sarà difficile giustificare perché gli Stati devono rispondere a determinati obblighi morali, se non è chiaro quali sono le istituzioni che impongono questi obblighi e quali sono le Corti che che interpretano loro. Per questo motivo, credo che il cosmopolitismo etico deve venire a patti con il cosmopolitismo istituzionale.

4) Entrambi voi siete pensatori cosmopoliti. Ma avete messo un peso piuttosto diverso sulla giustificazione morale dei vostri progetti cosmopoliti. Si tratta di una impresa culturale, in cui le persone si mettono in discussione e ripensare se stessi o dovrebbe essere solo una società politica che deve lasciare le questioni morali a parte?

BENHABIB : Vorrei introdurre una terza categoria tra morale e culturale, vale a dire la "legale". Vedo il cosmopolitismo fare ulteriori progressi a livello delle istituzioni giuridiche e al livello dell'enorme sviluppo del diritto internazionale, sia sui diritti umani, sia sulla legge del mercato, che non è insignificante. E vorrei qui distinguere il concetto di legale dal cosmopolitismo morale e culturale. Lasciatemi spiegare quello che associamo a questo termine. Il cosmopolitismo morale è essenzialmente una forma di universalismo che considera ogni essere umano come unità pari di rispetto e interesse. Con questo sono d'accordo. Vi è un altro dibattito del pensiero contemporaneo sul fatto che il cosmopolitismo morale significa che si deve sempre privilegiare i diritti degli stranieri distanti sui i diritti della vostra particolare comunità e questo è il dibattito che Martha Nussbaum ha cominciato sul patriottismo. Non vedo come sia necessario per la mia comprensione del cosmopolitismo venire con questa scala di valutazione che dice che le esigenze degli stranieri devono sempre avere la priorità rispetto alle esigenze dei miei compatrioti. Non vedo la necessità di prendere questo tipo di categorico impegno. In questo senso, non accetto il pensiero di Martha Nussbaum sul cosmopolitismo, nel quale lei ammette di essere in debito con l'antico stoicismo che con il progetto kantiano. Le miei proprie fonti sono dentro il progetto kantiano di Pace Perpetua, che fondamentalmente è un processo legale, istituzionale ed eventualmente politico.

Il cosmopolitismo culturale, che è molto in voga in questi giorni, è una teoria sulle culture differenziate in modo multiple all'interno, contenente diversità ed ibridismo. Non ho problemi con questo punto di vista della cultura, ma non credo sia sufficiente a comprendere il progetto del cosmopolitismo a livello più istituzionale. Quindi direi che per me il cosmopolitismo comincia davvero quando Kant ha giustamente detto: in termini di rivendicazione di diritti trans-frontiere che possono essere protetti da una comunità civile globale tutti gli esseri umani. Ma questo è, ovviamente, non basta: abbiamo trattati e dichiarazioni. Non abbiamo le strutture politiche che possano sostenere anche questo progetto giuridico cosmopolita. Tutte le domande che ci avete posto prima porta agli Stati come unità di azione e dobbiamo immaginare le istituzioni politiche corrispondenti a questo enorme sviluppo di ordine giuridico internazionale, sia a livello di diritti umani che a livello di ciò che è chiamata la legge di operazioni sul capitale (lex mercatoria), che ha la sua ambivalenza, ma che non è insignificante nel contesto del progetto cosmopolita. Nel mio attuale lavoro mi sto concentrando molto sul rapporto tra diritti umani e lex mercatoria, che talvolta contraddice le leggi sul diritto umano e a volte li consenti. Voglio capire il tipo di paradosso del nuovo capitalismo globale in quanto apre anche la possibilità a una sorta di cosmopolitismo.

ARCHIBUGI : Nelle attuali condizioni storiche il cosmopolitismo un progetto forte, di cui abbiamo bisogno anche per essere consapevole dei suoi rischi. Il rischio principale è che viene usato per imporre la visione della società delle èlite dell'Occidente verso altre parti del mondo. Dal momento che oggi l'Occidente è il più potente, non solo economicamente, socialmente e culturalmente, ma anche militarmente, sono preoccupato dal fatto che alcuni principi cosmopoliti fraintesi, potrebbero essere utilizzato per imporre la volontà dell'Occidente con la forza piuttosto che con la persuasione.

Le origini intellettuali della democrazia cosmopolitica sono radicati nella pace perpetua di Kant e più in generale nei vari progetti di pace che fiorirono durante l'Illuminismo. All'interno della tradizione dei progetti di pace Kant è molto coraggioso l'immaginare un sistema di diritto basato su tre diversi livelli: la legge sul territorio dello Stato, la legge tra Stati e la legge cosmopolita. Mantenendo la legge tra Stati Kant chiarisce che non vuole uno Stato mondiale. Gli Stati dovrebbero continuare ad essere diversi, con alcune leggi costituzionali all'interno (quello che chiamano Stato repubblicano), ma allo stesso tempo ha anche segnalato la necessità di introdurre una nuova branca del diritto - il diritto cosmopolita - che implica che nessun Stato è completamente libero di fare ciò che vuole all'interno dei propri confini. Così, Kant ha messo alcuni vincoli alla sovranità interna. Ritengo che dovremmo seguire questo suggerimento.

BENHABIB : Ci siamo in un certo senso. Dal 1948 ci siamo.

ARCHIBUGI : Sì, in quanto la Dichiarazione Universale dei Diritti dell'Uomo ha accettato questo principio. Ma non è ancora eseguito. Oggi dobbiamo fare di più per avere qualche risultato. La Corte Penale Internazionale è in qualche modo uno sviluppo del diritto cosmopolitico kantiano. Anche se è stato reso possibile grazie ad un trattato molto tradizionale tra Stati, le funzioni e le competenze della CPI sono per molto quello che Kant avrebbe chiamato legge cosmopolita. Abbiamo bisogno di andare avanti con questo progetto.

Gli stessi strumenti possono essere utilizzati per andare oltre il regno della giurisdizione penale cosmopolita. Lasciatemi prendere il caso degli obblighi indicati dalla morale cosmopolita. Chi deve decidere se alcune persone hanno davvero bisogno di aiuto economico? Chi deciderà chi deve assumersi i compiti legati ad alcuni diritti cosmopoliti? All'interno della morale cosmopolita spesso si presume che l'agente responsabile è lo Stato, che dovrebbe in qualche modo soddisfare anche questi nuovi obblighi. Il mio cosmopolitismo istituzionale cerca di combinare l'obbligo cosmopolita con i principi della democrazia. In altre parole, io sostengo che è importante avere persone coinvolte sulla natura dei diritti e obblighi politici. Questo può essere fatto rafforzando le istituzioni internazionali esistenti, a partire dalle Nazioni Unite, e anche attraverso la creazione di nuove. Ad esempio, il progetto di democrazia cosmopolita conferisce un ruolo centrale all'idea di un parlamento mondiale. Anche se con poteri limitati un tale parlamento potrebbe essere l'istituzione in cui i popoli del mondo deliberano e suggeriscono alcune norme cosmopolite.

5) Lei conferisce agli Stati ruoli molto diversi nel garantire i diritti fondamentali degli esseri umani. Quale dovrebbe essere la meta-istituzione chiamata a fornire agli esseri umani una appartenenza politica?

BENHABIB : Non credo che abbiamo bisogno di una meta extra-istituzionale, ma abbiamo nella Dichiarazione Universale dei Diritti dell'Uomo, l'articolo 15, secondo il quale tutti gli individui hanno il diritto di cittadinanza e che la cittadinanza non deve essere arbitrariamente revocata. Non abbiamo bisogno di ulteriori garanzie. Quando guardiamo più da vicino la struttura di ogni democrazia liberale, vediamo che i diritti sono esercitati a vari livelli e, forse, uno dei livelli fondamentali da esercitare i diritti sono le comunità locali. Vi è una sorta di contrapposizione tra gli Stati e il diritto ad avere diritti, che talvolta acceca noi: l'esercizio dei diritti ha luogo all'interno di contesti di associazioni che sono componenti dello Stato. Questa è una sorta di paradosso che è molto interessante per la questione della partecipazione. Negli statuti internazionali esistenti, il diritto di cittadinanza non è molto regolata. Sono soltanto gli Stati che possono, in ultim'analisi, conferire l'appartenenza nazionale e il passaporto. Prendiamo il caso di Amsterdam, dove dopo cinque anni si può diventare un cittadino della città. Quindi, se sei un marocchino o un turco, si può diventare un cittadino della città dopo cinque anni, si ha il diritto di partecipare alle elezioni comunali, è possibile fondare dei partiti. Ma la cittadinanza nazionale pu&pgrave; essere concessa soltanto dallo Stato olandese. Ci sono anche alcune polemiche se qualcuno con una cittadinanza da città è stato declassato a livello nazionale.

Come cosmopoliti e come democratici dobbiamo pensare alla possibilità di disporre di istituzioni non solo statali ma anche delle comunità auto-organizzate che conferiscono diritti di appartenenza forte, compreso il passaporto. Il dibattito sull'immigrazione non si dovrebbe concentrare solo sul diritto di ingresso in una comunità ma anche sul diritto di diventare un membro della comunità una volta entrati. Quando le persone sono entrate nel paese e hanno vissuto nella comunità per un po', qual è il diritto ad avere diritti? Vi è ambivalenza nel concetto di diritto di Arendt ad avere diritti: Lei l'identifica con l'appartenenza nazionale avendo protezione, ma poi Lei aveva anche una nozione attiva di diritto ad avere diritti in termini di adesione a pieno titolo, e non solo ad entrare. Ma quello che vediamo oggi sempre di più è che il diritto ad avere diritti, in particolare per gli immigrati, si esercita a livello locale.

Uno sviluppo interessante sta avendo luogo negli Stati Uniti, dove ci sono quasi dieci milioni di immigrati illegali privi di documenti (chiamarli "illegali" è già pregiudicare il loro caso) e alcune città, come la mia città, New Haven, stanno iniziando a dare la carte di identità agli immigrati. Perché? Perché quando i migranti hanno un incidente automobilistico e vanno in ospedale, quando si desidera eseguire un lavoro, quando i loro figli entrano scuola, quando aprono un conto in banca, vivono nel loro comune specifico, nella loro specifica comunit . Così, la carta d'identità conferisce loro uno status civile. Fanno parte della società civile. Non hanno appartenenza politica ma fanno parte della società civile e possono esercitare dei diritti politici. Sono molto entusiasta di questo movimento che rientra nella nozione di "disaggregazione dei diritti". Penso che sia un modo delle comunit&eagrave; della delle societ civili di proteggere i migranti, di proteggere i lavoratori irregolari, perché ti alzi per loro, dai a loro dei documenti, li proteggi. Si tratta di uno sviluppo potenzialmente conflittuale ma è molto importante verso il diritto ad avere diritti.

ARCHIBUGI : Sotto il titolo del diritto cosmopolita, Kant include il diritto di ospitalità. Aveva in mente il diritto dei cittadini europei a visitare gli altri continenti. Gli europei stavano allora esplorando e spesso trattavano brutalmente le società non europee e Kant, come molti altri pensatori illuministi, era molto contrario alle forme pi violente del colonialismo, ma riteneva che alcune relazioni sociali e commerciali tra gli europee ed altre comunità potevano essere vantaggiose per entrambi. Oggi la situazione è esattamente il contrario. Nessuno obbietta più alle persone occidentali andare e visitare Paesi in via di sviluppo, perché gli occidentali portano con loro capitale e le carte di credito. La maggior parte dei paesi in via di sviluppo cercano di attirare i turisti occidentali e le multinazionali. Di più, il diritto di ospitalità ha validità in una direzione opposta, vale a dire, il diritto dei popoli che vivono nei paesi poveri a visitare, a lavorare e a rimanere nei paesi occidentali. E, come Kant indicava, non possiamo lasciare soltanto alle istituzioni dello Stato il potere di regolamentare l'afflusso come accade oggi.

Prendiamo il caso dei rifugiati. Se uno Stato ha la sfortuna di essere accanto a uno stato instabile, questo Stato, secondo la Convenzione di Ginevra per i rifugiati, ha l'obbligo internazionale di fornire riparo a tutti i rifugiati. E non c'è modo in cui tale Stato pretenda di condividere questo peso con gli altri membri della comunità internazionale. Questo può aumentare l'instabilità anche nei paesi di accoglienza: in Africa e in Medio Oriente i rifugiati sono stati spesso un costo economico e una minaccia alla sicurezza per gli Stati che li hanno ospitati. Penso che la comunità internazionale dovrebbe avere gli strumenti per regolare l'emergenza dei rifugiati in un modo più equilibrato, creando soprattutto le condizioni per un rientro sicuro alle loro case.

Penso anche che sotto la bandiera del diritto cosmopolita deve essere possibile per le organizzazioni internazionali di concedere alcuni diritti a questi rifugiati. L'Alto Commissario ONU per i rifugiati dovrebbe essere in grado di rilasciare passaporti ai circa 10 milioni di rifugiati internazionali sotto la sua protezione. Se queste innovazioni fossero introdotte, una delle caratteristiche fondamentali dello Stato weberiano, l'autorità di decidere quali individuo ha il diritto di entrare e uscire verrebbe erosa.

Naturalmente, sono consapevole dei pericoli di dare maggiori responsabilità alle istituzioni che non hanno le competenze per affrontarle. Ogni Stato che deve ospitare un numero consistente di rifugiati sarà più che felice di lavarsi le mani e trasferire la responsabilit alle Nazioni Unite. Ciò che rende il caso dei rifugiati particolarmente significativo è che sono il tipico gruppo di persone che nessuno vuole e che sono considerati "illegali" in tutto il mondo. Ma se vogliamo veramente mettere in pratica l'idea indicata nella prima pagina del libro di Seyla, I diritti degli altri, vale a dire "nessun essere umano è illegale", dobbiamo poi pensare anche a nuove forme giuridiche per renderlo possibile. E penso che il diritto cosmopolita contribuirebbe a colmare l'attuale divario.

6) Possono essere sospesi i diritti umani sulla base di uno stato di eccezione (come nel caso del terrorismo)?

ARCHIBUGI : I pericoli del terrorismo sono esagerati negli Stati Uniti cosÌ come in altri paesi del mondo. Oggi il terrorismo è diventato il problema piÙ importante della sicurezza, mentre io penso che l'incidenza del terrorismo contro le perdite connesse alle guerre, malattie curabili o addirittura incidenti d'auto è molto, molto piccolo. Semplicemente non credo che il terrorismo giustifichi l'eventuale stato di eccezione.

Ma prendo la sfida teorica implicita nella domanda. E per una volta sono fiero dei miei compatrioti Cesare Beccaria e Pietro Verri, che piÙ di due secoli fa, hanno contestato le dogane europee. Si puÒ giustificare la tortura o altre violazioni dei diritti umani in uno stato di eccezione? La mia risposta è: non c'è bisogno di sospendere le leggi vigenti, ma se c'è una forte convinzione che infrangere la legge è necessario per tutelare gli interessi vitali della comunitÀ lo si puÒ fare a condizione che questa sia pubblicamente fatto e che il responsabile sia preparato ad affrontare le conseguenze di fronte a un tribunale internazionale. Lo stato di eccezione non richiede la riscrittura delle regole del gioco ma solo rompere loro e affrontare le conseguenze. Come un dato di fatto, coloro che violano i diritti umani fondamentali lo fanno di nascosto e fanno il loro meglio per evitare di giustificare le conseguenze.

BENHABIB : Sono d'accordo che il linguaggio della guerra globale al terrorismo e la trasformazione di un gruppo di Stati in Stati di sicurezza a causa della supposta minaccia del terrore sono manovre davvero basicamente politiche per aumentare il potere dello Stato. Questo non vuol dire che qualcosa di simile a un attacco in futuro potrebbe non essere possibile ma concordo sul fatto che il "linguaggio" della guerra globale al terrorismo è un'altra versione della Guerra Fredda.

Per quanto riguarda l'uso della tortura ci sono un paio di argomenti. Il primo è un molto forte pragmatico argomento. La tortura, come meccanismo per combattere il terrorismo non produce delle informazioni pertinenti e significative. Molti giuristi hanno ripetutamente dimostrato che in effetti le informazioni ottenute in condizioni di tortura sono informazioni grossolanamente inattendibili. Sappiamo da Michael Foucault che la tortura era un modo di far finta che la verità era stata rivelata, che era più simbolica che epistemica. Così, il tipo di esperimento mentale che Alan Dershowitz e altri negli Stati Uniti hanno intrapreso: "Che se c'è un attacco terroristico e lo Stato acquisisce quest'informazione sotto tortura?", Io vedo questo come una mistificazione e giustificazione morale per qualcosa che non può mai essere giustificato. La funzione della tortura è davvero simbolica, nel senso di Émile Durkheim: è la comunità che riafferma il suo potere man mano il corpo politico tortura il corpo del criminale o coloro sospettati criminali. Vi è una correlazione tra il terrore e la tortura: lo Stato risponde al terrore con la tortura, perché la tortura non ferma il terrore, in realtà l'accresce. Guantanamo e Abu Ghraib, probabilmente hanno distrutto la credibilità degli Stati Uniti. Ma lo Stato risponde al terrore con la tortura, perch riafferma se stesso come una sorta di entità simbolica. Non riesco a vedere alcuna giustificazione morale o pragmatica.

Quello che mi preoccupa oggi è perché le nozioni di Carl Schmitt sono tanto invocate e perch sono così popolari. Per me l'idea fornita da concetti come lo stato di eccezione è in definitiva la convinzione che la democrazia liberale si fonda sulla violenza. Questo è un dibattito di fondo che va avanti da molto tempo. Io credo che almeno Schmitt era più palese e più esplicito sul fatto che il potere dello Stato moderno è sempre il "potere teologico". Ma penso che pure in molti settori della sinistra vi è un profondo odio per le istituzioni della democrazia liberale e vi è una profonda convinzione nell'illegittimità delle norme della legge. Ed è per questo che questo fascino, questo flirt con lo stato di eccezione è così problematico.

7) E infine, come ha plasmato la vostra storia personale i vostri valori cosmopoliti?

BENHABIB : Naturalmente, vi è una risposta molto lunga, ma una risposta molto breve va alle mie radici familiari che risalgono al Inquisizione in Spagna. Alla mia famiglia fu concesso l'ingresso nell'impero ottomano e quindi ci siamo stabiliti a Salonicco, Istanbul, Gallipoli. Sono sempre stata consapevole dell'ironia della storia europea. Il Regno di Spagna diventa lo scopritore dell'America, hanno avuto la prima inquisizione degli Ebrei che sono stati protetti dai Paesi musulmani. CosÌ, la mia storia di famiglia va molto indietro per cinquecento anni in Turchia. E' una lunga storia. Ma siamo sempre stati a conoscenza di chi fossimo. Penso che provenienti da questo contesto, dopo aver cresciuto con circa quattro lingue, sono stata costantemente al corrente del tipo di rapporto tra cultura e realtà sociale nonché molto attenta ai diritti delle persone.

ARCHIBUGI - Ho paura di non avere una lunga genealogia: io sono uno di quegli italiani che vivono entro un miglio dal luogo in cui sono nati. Le mie radici sono molto a Roma e una delle miei piÙ grandi speranze è che i miei figli vivano abbastanza vicino a casa mia per essere in grado di vederli almeno una volta alla settimana. Nel 1970, come un adolescente marxista internazionalista, ho partecipato a diverse campagne per i diritti umani per liberare i prigionieri politici dell'America Latina. Nel 1980 sono stato coinvolto nel movimento per la pace tra l'Europa Est ed Ovest. E in entrambe le occasioni mi sono chiesto perché la politica estera dei paesi liberali era cos diversa dalla loro politica interna e credo che l'approccio democratico cosmopolita è un tentativo per colmare tale insopportabile lacuna.

Traduzione di MONDOLATINO


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